La controvertida visita del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, a Brasil, prevista para el próximo 23 de noviembre, generó un fuerte rechazo y oposición de distintos sectores de la comunidad judía y política sudamericana.
En declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN), el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, afirmó que la visita del presidente iraní genera “una preocupación enorme”.
“Es una preocupación enorme que un país en el cual Latinoamérica debe apoyarse tenga esta posición frente a Irán diciendo que hasta puede aceptar la tecnología de iraní y establecer un intercambio. Este hecho se convierte en una preocupación enorme para los países de Latinoamérica”, dijo el dirigente comunitario.
Por su parte, el embajador de Israel en Buenos Aires, Daniel Gazit, aseguró que "es difícil entender" la decisión del presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva, de recibir a Ahmadinejad, quien preside un país que está acusado de proteger a los responsables de los atentados de los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel.
“Es difícil de entender que reciba al presidente de un país que está acusado de haber estado detrás de los atentados en la Argentina (la AMIA y la Embajada de Israel) y que designó como ministro a una persona que es buscada por la Justicia argentina”, dijo el diplomático a AJN.
Justamente Gazit cuestionó la decisión de Lula de recibir a un presidente que designó como ministro de Defensa a Ahmad Vahidi, quien es buscado por Interpol desde 1994 por su vinculación a la explosión de la mutual judía, ocurrida el 18 de julio de ese año, con 85 muertos como lamentable desenlace.
"También es difícil de entender que un país como Brasil le abra sus brazos para recibir a una persona que promueve la destrucción de Israel y que niega el Holocausto”, insistió el embajador.
Por su parte, el embajador argentino en Israel, Atilio Molteni, evitó cuestionar la visita de Ahmadinejad a Brasil aunque aclaró a esta agencia el plan nuclear de la República Islámica es “preocupante”, como así también lo es la relación que mantiene con Hamas y su pretensión de ser una potencia en Medio Oriente.
Desde Jerusalem, Dorit Shavit, directora general de la Cancillería israelí para la región, calificó como un "acontecimiento negativo" la llegada de Ahmadinejad a Brasilia y habló de una marcada "contradicción" en las políticas del presidente Lula da Silva.
“La visita de Mahmoud Ahmadinejad es un acontecimiento negativo, porque hablamos no sólo de Irán sino de su presidente, una persona que niega el Holocausto, que llama a borrar a Israel del mapa, que desarrolla armas nucleares y misiles de 2.500 kilómetros de alcance que no sólo amenazan la existencia de Israel, sino que pueden llegar a Egipto y a Jordania", afirmó el funcionaria.
La comunidad judía de Brasil ya había expresado rechazo a la visita del presidente islámico a principios de año cuando frustró la llegada de Ahmadinejad prevista para mayo.
Ahora volvieron transmitir su oposición al gobierno de Lula aunque descartan que eso pueda frenar la llegada del mandatario iraní.
No obstante, el próximo 15 de noviembre se realizarán actos en las principales ciudades de Brasil para rechazar la visita oficial de Ahmadinejad.
La protesta fue convocada por jóvenes de la comunidad judía junto a instituciones defensoras de los derechos de las mujeres, homosexuales y organismos de derechos humanos.
“El 15 de noviembre vamos a tener marchas en varias capitales de Brasil en contra de la visita de Ahmadinejad y es organizada conjuntamente con otras organizaciones que bregan por los derechos humanos y las democracias”, afirmó a la Agencia Judía de Noticias, Ricardo Berkiensztat, vicepresidente Ejecutivo de la Federación Israelita de San Pablo.
La marcha ya fue confirmada en las ciudades de San Pablo y Río de Janeiro, mientras se realizan preparativos para que los actos se repitan en Brasilia y Porto Alegre.
A esta iniciativa se agrega una exposición sobre el Holocausto que se realizará en la Cámara de Diputados de Brasil, en coincidencia con el arribo a Brasilia de Ahmadinejad el 23 de noviembre.
La muestra es organizada por el diputado Marcelo Itagiba, quien declaró a la prensa brasileña que organiza esa exposición en protesta por la visita del presidente iraní.
La comunidad judía de Venezuela, a través del director de la comisión de derechos humanos de la Fraternidad Hebrea B'nai B'rith, Sammy Eppel, también le bajó el pulgar a quien es el principal aliado de Hugo Chávez en Medio Oriente.
“Es una verdadera desgracia que un país como Brasil le de reconocimiento a un personaje tan nefasto y tenebroso como Ahmadinejad", dijo Eppel, luego de que Chávez anunciará una nueva visita del presidente iraní a Caracas para "antes de finales de año".
El embajador de Israel en Perú, Yoav Bar- On, también fue otro de los que expresó su preocupación por la llegada de Ahmadinejad.
“Toda incursión de Irán en América Latina preocupa, en primer lugar, a nuestros colegas latinoamericanos. Su objetivo está claro para muchos y están muy preocupados por esta infiltración. La visita del presidente de Irán a un país tan importante como Brasil no la interpreto como de buen augurio”, afirmó Bar-On, en diálogo con AJN.
El encargado de las relaciones exteriores de la Comunidad Judía del Ecuador, Pedro Steiner, aseguró a AJN que la presencia del presidente de Irán en cualquier país del planeta es “una preocupación” para todos los judíos.
El dirigente espera que la visita el mandatario islámico a Brasil sea manejada “con inteligencia” por el presidente Lula.
El presidente del Círculo Israelita de Bolivia, Ricardo Udler, instó a “estar unidos en una sola voz para protestar por estos acontecimientos”.
La preocupación por la llegada de Ahmadinejad a Brasil llegó incluso al Congreso de Estados Unidos, donde republicanos y demócratas expresaron su malestar por la invitación de Lula a Ahmadinejad.
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