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 10/10/2007 AJN.- Según la encuesta, el 63 por ciento de los israelíes rechazan la idea de que la cumbre auspiciada por George Bush sirva para establecer Jerusalén como capital de Israel y el futuro Estado Palestino, frente a sólo un 21 por ciento que ampararía la iniciativa y un 16 que la admitiría únicamente previo referéndum.
Mas info, clic en título LAURA L. CARO. JERUSALÉN.
No rotundo a que la división de Jerusalén se incluya en el acuerdo que Israel y los palestinos podrían adoptar en la Conferencia de Paz prevista en Anápolis (Estados Unidos) en noviembre. Si lo que el viceministro hebreo, Haim Ramon, pretendía hace tres semanas era sondear a la opinión pública sobre una posible partición de la Ciudad Santa al proponer que algunos barrios árabes sean cedidos a los palestinos y la soberanía de los Santos Lugares compartida, el diario «Yedioth Ahronot» de Tel Aviv daba ayer respuesta difundiendo un sondeo que refleja que la población no está por amparar cambios en el «statu quo». Al menos si se trata de comprometer Jerusalén en los próximos meses.
Según la encuesta, el 63 por ciento de los israelíes rechazan la idea de que la cumbre auspiciada por George Bush sirva para establecer Jerusalén como capital de Israel y el futuro Estado Palestino, frente a sólo un 21 por ciento que ampararía la iniciativa y un 16 que la admitiría únicamente previo referéndum. Este rechazo, unido al del 61 por 100 de los encuestados a una soberanía conjunta de los Santos Lugares, vendría a apuntalar las intenciones del Gobierno de Ehud Olmert de forzar en la Conferencia un documento final vago, sin calendario preciso, pero sobre todo sin compromisos sobre asuntos tan espinosos como este, que podrían levantar contra el Ejecutivo a los sectores más reacios a un entendimiento.
Jerusalén aparte, los puntos más controvertidos de la agenda -sobre la que negociadores de ambas partes trabajan con vistas a la cumbre de Estados Unidos- afectan a la delimitación de fronteras, la conexión entre Gaza y Cisjordania, y el retorno de 4 millones de refugiados palestinos, muchos de ellos con raíces en territorio reconocido desde 1948 como Estado de Israel por la Comunidad Internacional.
Expropiación forzosa
La encuesta llegaba ayer a la vez que se conocía que el Ejército hebreo ha expropiado tierras a cuatro aldeas cisjordanas al noreste de la Ciudad Santa para construir una carretera que irá a un nuevo asentamiento. Se trata de un kilómetro cuadrado de terreno pertenecientes a vecinos de Abú Dis, Arab A-Suhara, Nebi Musa y Talhin Alhamar, a los que se anuncia expropiaciones por «necesidades militares».
Mientras, la Unidad Nacional de Investigación de Fraude de Israel volverá a interrogar a Ehud Olmert el jueves tras una primera sesión celebrada ayer, en la que el primer ministro se sometió durante más de cinco horas a las preguntas sobre su implicación en un delito de cohecho supuestamente cometido durante su etapa como ministro de Finanzas.
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