El economista argentino Bernardo Kliksberg será distinguido con el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Hebrea de Jerusalem en reconocimiento a “su trabajo pionero en el desarrollo de la ética, el capital social y la responsabilidad social corporativa”, según argumentó el Senado de esa casa de altos de estudios al anunciar el acto.
“Ser premiado por la Universidad Hebrea de Jerusalem, cuyo consejo directivo fundador estuvo integrado por Albert Einstein, Sigmund Freud y Martín Buber; esta universidad que tiene nueve Premio Nobel en los últimos años, y que me distinga con el Doctorado Honoris Causa que ya fue otorgado a Vaclav Havel, Bill Clinton, Umberto Eco, es desde ya formidable”, expresó Kliksberg en una entrevista concedida a la Agencia Judía de Noticias (AJN).
A la lista de distinguidos por la Universidad Hebrea de Jerusalem se agregan también Itzjak Rabin, Golda Meier, Amos Oz, Simone Will, Jacques Derrida, Claude Landzman, Bernardo Henri Levy, los Premios Nobel Rita Levi Montalcini, y Elie Wiesel, el presidente de Italia George Napolitano, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Israel, Dorit Beinisch y el Premio Nobel Albert Gore.
La ceremonia donde se le conferirá el doctorado a Kliksberg se realizará el domingo 10 de junio en la Universidad Hebrea de Jerusalem, Monte Scopus.
En su mensaje, el Senado de la Universidad Hebrea de Jerusalem describió a Kliksberg como “un experto a nivel mundial en temas de pobreza y crisis socio-económica”, pero también reconoció “su compromiso con los estudios judaicos y sus constantes referencias a los valores judíos, tanto en sus trabajos escritos como en sus apariciones públicas”.
“La decisión del Senado (de la universidad) de premiarme reúne mis dos biografías y está reconociendo mis aportes científicos que sirvieron a la creación de nuevas disciplinas que han sido utilizadas ampliamente en la práctica y han contribuido a bajar los niveles de pobreza, a mejorar la eficiencia del Estado y a crear grandes concertaciones entre Estado, sociedad civil y empresa privada”, expresó Kliksberg, quien se convirtió en el primer latinoamericano en ser distinguido por la más importante casa de estudios del Estado de Israel y del mundo judío.
Asimismo, Kliksberg destacó que las autoridades de la universidad “saludaron la presencia permanente del mensaje judío y de mi herencia judía” en sus más de 50 libros. “Esta herencia judía para mi es el pilar de lo que puedo haber contribuido al mundo”, afirmó el economista, quien definió a la transmitió del mensaje judío como el undécimo mandamiento.
“Todo judío que puede aportar debe contribuir para convertir al mundo en un lugar muchísimo mejor. En esa idea está inspirado el trabajo que vengo haciendo como asesor de todos los organismos internacionales y de más de 30 países, y que me permitió crear instituciones de desarrollo social y desarrollo económico”, añadió.
La realidad económica, el futuro y la Argentina
Para Kliksberg, la ecuación es “cómo organizar un mundo mejor en un mundo que tiene posibilidad de alimentar a 10.000 millones de personas y en el que hay más de mil millones de personas con hambre”.
“¿Cómo puede ser que en un mundo que tiene posibilidades de generar trabajo para todos tenga un record de desocupación de la historia del género humano?, con más de 25 millones desempleados en Europa, con 24 millones de desempleados en Estados Unidos, con más de 30 por ciento de la juventud desempleada en la mayor parte de los países de América Latina”, afirmó el analista.
Kliksberg señaló que la sabiduría social para organizar este mundo que tiene todos los recursos potenciales la heredó de la enseñanza de sus padres a partir de las fuentes bíblicas.
De acuerdo a lo sostenido por el economista, “se puede cambiar el mundo y la prueba está en que hay países que tienen cero pobreza y cero desocupación como Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia”.
En este sentido también citó el caso de Brasil como ejemplo de “una gestión mucho más sabia que ha logrado en pocos años remontar cifras de pobreza y de desigualdad fenomenales”.
“Está el ejemplo de Israel que con dificultades y con diferentes momento históricos fue fundada sobre la base de la sabiduría social de la Biblia y está en su acta fundacional”, añadió.
En el caso de América Latina, el asesor de organismos como la ONU y la UNESCO destacó la fuerte presión de los pueblos “por economías al servicio de la gente”.
-¿Cómo se enfrentan las situaciones adversas?
-“Estas situaciones son frecuentes. He levantado programas contra la pobreza y después vinieron políticas neoliberales que generaron muchos pobres. El antídoto está en el Talmud que establece que aquel que ayuda a salvar una sola vida es como si estuviera salvando a todo el género humano.
Pese a algunos sinsabores, las recomendaciones y asesorías realizadas por Kliksberg son puestas en práctica por los gobiernos u organismos oficiales. Esta el caso de Brasil, donde la gerencia social, un término incorporado al sistema por el economista argentino, se convirtió en la base de distintos programas sociales como Bolsa Familia, en Brasil, o la Asignación Universal por Hijo, en la Argentina.
Justamente en el caso de la Argentina, Kliksberg se convirtió en una voz que es escuchada no solo por el gobierno de Cristina Kirchner sino también por el sector privado.
“Recientemente estuve reunido con el presidente de la Unión Industrial Argentina (José Ignacio de Mendiguren) y creo que el potencial del país es fenomenal, es un país bendecido por la divinidad. Hace falta que se trabaje mucho el tema de la concertación nacional en la Argentina, de acercar en función de un proyecto nacional para construir una sociedad para todos”, consideró el analista.
En este sentido, Kliksberg estimó que “a pesar de las diferencias y los conflictos importantes que tiene la Argentina, hay una mayoría de la población que apoya una economía para todos”. “Eso quedó demostrado en el apoyo colectivo al plan Asignación Universal por hijo, nadie se opuso a un plan que ayude a cuatro millones de niños pobres, y también en el apoyo a la estatización de YPF, que de acuerdo a todas las encuestas ha sido unánime virtualmente en la población y también en el espectro político que lo votó en el Congreso”, argumentó.
El economista rescató la madurez de la Argentina luego de “experiencias muy dolorosas como la dictadura militar que significó el genocidio de buena parte de la juventud argentina por parte de un grupo nazi practicante y de los desencuentros de la década del ’90”. “Recordemos –continuó- que a fines de 2002, Argentina tenía 20 millones de pobres, sobre 40 millones de habitantes y de esos 20 millones de pobres, 10 millones eran indigentes”.
“El hecho que el 17 por ciento de los jóvenes esté desocupado es mucho mejor que en los ’90 que llegó a ser el 60 por ciento de los jóvenes. Pero igualmente es muchísimo y queda muchísimo por delante”, sostuvo.
Por eso, Kliksberg consideró que al comparar esos momentos de la historia argentina con la actualidad se puede decir que “el país avanzó muchísimo”.
- ¿Cómo explica la concertación nacional?
- “La idea es sumar a políticas públicas, que tienen que ser cada más eficientes y donde tiene que haber cero corrupción, la responsabilidad social de la empresa privada como así también la energía de la sociedad civil a través de instituciones como Hebraica, AMIA o Caritas. Argentina tiene un potencial de sociedad civil muy importante, al que también hay que sumar los medios de comunicación. Hay momentos que son conflictivos y hay incertidumbre, pero cuando uno mira las décadas de la dictadura y de la economía ortodoxa, esta es una época con muchas posibilidades hacia el futuro”.
Al mirar hacia el futuro, Kliksberg también tiene un papel importante al crear el programa Cien Jóvenes para una Economía con Rostro Humano. “Es un programa para formar nuevos economistas y profesores de gerencia que termina de institucionalizarse en las 26 universidades nacionales de la Argentina y ahora será un proyecto de toda la UNASUR”, comentó.
A esto se agrega el Informe Kliksberg que se emite por el canal Encuentro que busca a través de la televisión dar algunas claves económicas. Pero el economista quiere llegar con su mensaje social a las escuelas y el ministerio de Educación ya analiza uno de sus proyectos.
- ¿Cuál sería el mensaje para las nuevas generaciones?
- Que se involucren donde ellos quieran, en Hebraica, en un partido político, en una ONG, en el centro de estudiantes, sean protagonistas, no sean indiferentes. Pero sobre todo que se tengan toda la confianza.
A la hora de involucrarse, Kliksberg ya es un especialista, ya que acaba de manera honoraria ser el asesor principal de la organización Un techo para mi país, una ONG con 400 mil voluntarios. “La mayor organización voluntaria de América Latina que ha construido 100 mil viviendas para familias que viven en pobreza extrema, se trata de viviendas que se construyen en dos días”, agregó el economista.
Finalmente, Kliksberg recomendó a las nuevas generaciones que “no se dejen corromper por nada”. “El sentido último de la vida está en que uno sienta que aquello que dice el texto bíblico, lo más importante, es la contribución real, es dejar un mundo real para adelante. Esa es una fuente de felicidad”, concluyó.